Se equivocaría Pellegrini si sacara desde inicio a Ronaldo en el clásico. También si pone a Benzema en lugar de un Higuaín que es de los pocos que aguanta el ritmo, incluso goleador, en el equipo blanco. Sin embargo, todo apunta a que esto sucederá. Bueno para el Barça.Pese a estos cambios, nada o casi nada cambiará en el Madrid. El conjunto juega igual con Benzema que con Higuaín, con Raúl que con Benzema. Entiéndanme, no es que todos los jugadores ofrezcan lo mismo, porque hasta la fecha al francés todavía se le espera y el argentino siempre aparece aún cuando no se le llama. Pero el juego del equipo es el mismo con uno que con otro. El Madrid espera, no se siente cómodo llevando el peso del partido y cuando se ve obligado ha hacerlo abusa de los pases rápidos en largo porque no se siente bien tocando y tocando. Es un conjunto hecho, por los jugadores de que dispone, para salir rapidísimo a buscar la portería, sin entretenerse en elaborar en demasía. Y me parece bien, no se equivoquen. Es su estilo hoy por hoy. Tiene hombres para hacerlo y lo saben hacer bien.
Lo paradójico es que este estilo casi rupestre, ancestral, que actualmente tira más de casta que de buen juego es el que peor le viene al Barça. A este Barça que pese a no ser el de la campaña pasada, sabe lo que quiere, juegue con los hombres que juegue. Lo avisó Guardiola en la rueda de prensa post Inter: el Barça era sabedor de que debía llevar el peso del encuentro porque el equipo italiano esperaría y saldría a la contra, con espacios y aprovechando la amplitud del Camp Nou y los huecos que el equipo blaugrana dejaba a su espalda. Aplíquese el cuento al Real Madrid, y tenemos el mismo partido, aunque en las circunstancias de pasión, fervor y presión de un clásico y con un equipo, el Madrid, con más pólvora arriba, hoy por hoy, que el Inter. Moraleja, el juego de uno, el Barça, y el de otro, el Madrid, confluyen en una simbiosis en la que tanto uno como otro se complementan a la perfección, uno en su conformismo y el otro en su concepción futbolística. Por eso, el partido del domingo, es el que al Madrid le interesa. Diferente sería sí, a estas mismas alturas, el derbi se jugara primero en el Bernabéu. Hay sí, hay el Madrid tendría más problemas, porque se vería obligado por su gente ha llevar a cabo algo para lo que todavía no está preparado.

El jugador holandés no está contento con el protagonismo que tiene dentro de Anfield. Ryan Babel no es tomado en cuenta para los onces que forma Benítez y por ello tiene en mente la posibilidad de buscar otro club en enero. Estamos cerca de la ventana de fichajes de invierno y los jugadores como Babel se plantean el futuro. Además, el Liverpool no está este año desarrollando un juego que le pueda llevar a conseguir títulos, dejando 










